Home » Articles posted by admin

Author Archives: admin

Los números de 2014

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2014 de este blog.

Aquí hay un extracto:

Un tren subterráneo de la ciudad de Nueva York transporta 1.200 personas. Este blog fue visto alrededor de 3.700 veces en 2014. Si fuera un tren de NY, le tomaría cerca de 3 viajes transportar tantas personas.

Haz click para ver el reporte completo.

Pompeya: Regio VI – recreación virtual parcial (SketchUp)


Pompeya. Regio VI, insulae 7, 8. Geolocalizadas sobre imágen satélite

Regio VI ínsula 7 Casa de Pansa e ínsula 8

 


RegioVI v13B Templo0003-002

Templo de Fortuna Augusta – (hacer click en la imagen para ver este lugar es su estado actual en Street View)

 


RegioVI v030003

Regio VI insulas 7 y 8

 


RegioVI v030007

Via di Mercurio – Insula 8

 


Recreación parcial de la Regio VI de Pompeya realizadas en SkechUp sobre la imágen satélite de Google.

Ir a ver la calle en Street View de Google Maps

© Helio Ruipérez


Las inscripciones con litterae aureae en la Hispania Ulterior (Baetica et Lusitania): aspectos técnicos

Armin U. Stylow – Ángel Ventura Villanueva


2014-11-27 20.07.08


2014-11-27 20.07.17


2014-11-27 20.07.21


ir al artículo completo…


Restituere y contribuere (?) en la tábula de El Bierzo

Raquel López Melero, profesora titular de Historia Antigua. UNED

 


ArticuloAugustoRaquel_1


ArticuloAugustoRaquel_2


ir al artículo completo…


El nuevo edicto de Augusto de El Bierzo en Hispania

Géza Alföldy

Universidad de Heidelberg

ArticuloAugustoGezaA


Ir al artículo completo…


Augusto: el desarrollo de una imágen monárquica

Raquel López Melero, profesora titular de Historia Antigua. UNED

(Curso de Extensión Universitaria: Recursos propagandísticos de la antigua Roma, Mérida 12-11-2009. Texto colgado a disposición de los estudiantes de Historia Antigua de la UNED)

 
Augusto es una de las principales figuras de la Historia de Occidente; y un personaje bien conocido en esta ciudad que ahora se llama Mérida, y que en la época romana se llamaba Colonia Augusta Emerita- como bien saben, por haber sido fundada por él para el asentamiento de los soldados romanos llegados al término de servicio.

Como todos los gobernantes que han dejado una obra perdurable- en este caso, un modelo de estado que duró tal cual tres siglos; que logró perpetuarse, con más o menos cambios, durante el Bajo Imperio Romano y a lo largo del Imperio Romano de Oriente; y que ha funcionado como un modelo para las monarquías europeas- Augusto reunía en su persona una serie de cualidades idóneas para ese fin. Tenía una formación muy completa, una gran capacidad de trabajo, una enorme tenacidad, un olfato muy fino, un pulso más que firme y una extraordinaria habilidad para rodearse, en cada caso, de colaboradores eficaces, que no habrían conseguido, aunque lo hubieran intentado, hacerle la competencia.

No tenía la oratoria característica de un general, que se atribuye a César; ni su prestancia física. Era más bien menudo, y con un verbo elegante, pero muy sencillo. Y nunca se dirigía ni al pueblo ni al senado ni a los soldados –dice su biógrafo Suetonio- sin haber meditado y escrito su discurso, a pesar de que no le faltaba en absoluto la capacidad de improvisar. Ese hombre austero e incansable, que sabía administrar muy bien tanto los escrúpulos como la prepotencia, consiguió gobernar durante más de cuarenta años –cuarenta y cinco, si contamos desde la batalla de Actium (31 a.C.)- un territorio por el que viajó muchísimo, y que se extendía, en torno al Mediterráneo, desde el Atlántico hasta el Eúfrates y desde el Rin y el Danubio hasta los desiertos del Sáhara. Su mala salud de hierro le permitió sobrevivir a todos sus enemigos políticos, consiguiendo así dejar atrás sus páginas más negras y capitalizar a su favor los beneficios de la paz. La que en un principio podía ser llamada, en palabras del historiador Tácito, una pax cruenta logró acabar definitivamente con el azote de la guerra civil.
 

 


ir al artículo completo….


 

El nombre de Salamanca (por Martín S. Ruipérez)


La tesis de este estudio es que en el primer elemento de Salamanca, sala- es la designación del vado de un río. Hay un pueblo en la provincia de Burgos llamado en origen Salas y luego Salas de los Infantes, precisamente a orillas del río Arlanza. En Asturias, el pueblo de Salas lo cruza un riachuelo, hay pueblo a un lado y otro del río. En Lérida, Salas de Pallars está junto a otro riachuelo. En Orense, la calle del río Salas hace referencia al río Salas, afluente del río Limia. En el nombre de estos topónimos, Salas no es un plural en el sentido de habitación de grandes dimensiones, sino sala en el sentido que apuntamos

En Grecia el emperador persa en la segunda guerra médica (480 a.C.) según refiere el historiador Herodoto (c. 484 – 425 a.C.) hubo de retirar sus grandes naves del estrecho entre la isla de Salamina y el continente, en el cual los griegos podían pisar el suelo o utilizar pequeñas embarcaciones de muy poco calado y lograron por ello la victoria de Salamina. Es decir, se trataba de un vado. Todo ello es una confirmación de que sala es el elemento que encontramos también en el nombre de Salamanca, situada junto al río Tormes.

En Salamanca la parte baja de la ciudad situada en las proximidades del Tormes es designada como salas bajas; es precisamente el lugar donde el río se atravesaba fácilmente. En él se construyó en época de Trajano, en el siglo II d.C. el puente romano en cuya entrada está el “toro de la puente”, bien conocido por el Lazarillo de Tormes. Era el lugar de comunicación fácil entre la zona de los vacceos, notable por su agricultura, con la de los vetones, que se dedicaban especialmente a la ganadería. Así surgió un mercado de intercambio de productos, bien conocido hasta el siglo XX.

No se trata de que Salamanca fuese una fundación de los griegos indoeuropeos, ya que de haber sido así la s- inicial habría evolucionado a h- en griego (cf. griego háls, latín sal, inglés salt “sal”). Se trata sin duda de una palabra perteneciente a un fondo común europeo al que pertenece también la familia de topónimos que presenta la forma de Nava o Navas (Navalcarnero, Navas del Marqués, Navas de Tolosa, etc.) todos los cuales designan un valle o una zona llana rodeada de elevaciones y que probablemente está relacionada con el nombre indoeuropeo de la nave, sin que se aprecie en ello que la s final fuese signo de plural.

Fente a Helmantiké, Helmantica y Hermantica, sobre las que se ha intentado determinar la etimología del nombre de Salamanca, la forma Salamanca y el adjetivo salmantino están bien atestiguados. E importa subrayar que sal- y hel- no pueden relacionarse lingüísticamente el uno a partir del otro.

En cuanto al segundo elemento de Salamanca, algunos creen ver el mismo elemento en el topónimo Talamanca (del Jarama), que, a su vez, coincidiría en su primer elemento con Talavera, y en Simancas, todo lo cual resulta indemostrable.


publicado en ÁGALMA. Ofrenda desde la Filología Clásica a Manuel García Teijeiro. Ediciones Universidad de Valladolid. 2014, pp. 385-386)


publicado también en La Gaceta de Salamanca, 7 sep 2014 (página en pdf)


Colonia Augusta Emerita (imágen de portada)


Artículo utilizado exclusivamente para imágen de portada de esta web

AugustoBimil-001

Colonia Augusta Emerita (imágen de portada)


Artículo utilizado exclusivamente para imágen de portada de esta web

AugustoBimil-002

Bimilenario de Augusto (63 a.C. – 14 d.C.)



Sobre los nombres de Augusto:

  • nacido Gaius Octavius, Roma 23 de septiembre del año 63 a.C.
  • adoptado ex testamento por su tío abuelo Julio César en el año 44 a.C. por lo que pasa a llamarse Gaius Iulius Caesar. No utilizó nunca el cognomen Octavianus. Así le llamaba su enemigo político Cicerón para recordar que no había nacido patricio sino plebeyo.
  • el Senado le concede el título de Augustus en el 27 a.C., que utiliza como cognomen, pero desarrollando una fórmula onomástica nueva: Imperator Caesar Divi filius Augustus.
  • Augusto muere en Nola, cerca de Nápoles,  en la Campania, el 19 de agosto del año 14 d.C.

Nunca tuvo el nombre de Octavio Augusto, usado hoy erróneamente en algunas ocasiones.


Exposiciones en Zaragoza, la antigua Colonia Caesar Augusta

Exposición en Mérida, la antigua Colonia Augusta Emerita